miércoles, 25 de enero de 2012

Programación. El diseño curricular base.


Hemos aprendido que, mientras que el profesor se encarga del método de enseñanza, de adaptarlo a su forma de dar clase, de transformarlo en acciones, los principios pedagógicos están al cargo del Ministerio. Que el alumno, para acceder al nivel de desarrollo pertinente, debe hacer una prueba de nivel que respalde que ha adquirido los conocimientos previos, para que le sean planteados los siguientes.

Han de construirse aprendizajes significativos, es decir, se han de construir significados, hay que conseguir que los entienda, y que los realice por sí mismo, que adquiera esa funcionalidad. Y el aprendizaje es de modo globalizado, no se relaciona de forma arbitraria, sino de forma substantiva. La estructura cognoscitiva parte de puntos más puntuales, valga la redundancia, hacia más complejos. La Teoría de la Elaboración se orienta a este fin: se presentan las partes para luego ser desarrolladas, de lo más general a lo más detallado; de lo más simple a lo más complejo. El alumno ha de ser consciente del contexto y de la importancia de su enseñanza. Así, y acorde a los distintos objetivos planteados (de desarrollo, de adquisición) de forma clara y sencilla, y siendo observables, se han de resolver las situaciones de aprendizaje.

miércoles, 11 de enero de 2012

Visionado de la película "La Clase"



¿Quién dice que en el realismo no es importante la mise en scène?
Interesante reflexión sobre la educación postmoderna. No, no puede sintetizarse tanto, no una obra que es capaz de englobar en un metraje normalizado problemas y situaciones tan reales como la educación en valores, la multiculturalidad, el respeto, la disciplina, la convivencia… desde el día a día hasta el curso a curso; desde el alumno, el profesor, la persona concreta, a todo una porción de la sociedad; desde la adaptación de una novela a la plasmación cercana al documental. Desde lo más pequeño o la más grande, y dándole importancia a cada clase, a cada reacción y a cada frase; sólo así consigue que nos demos cuenta de la importancia y el poder que tiene la figura del profesor, y de lo bueno o terrible que puede ser asumir esa responsabilidad. Y lo que tiene más mérito: hace cercana una situación que existe, con la que convivimos, que hemos vivido y podemos contemplar en este momento, en cualquier contexto, y que sin embargo no nos acaba de afectar como un acontecimiento. Hacer que una historia sea más real que la realidad es una capacidad que tiene el cine, y que sabiendo sacarle partido, puede merecer desde llevarse una palma de oro en Cannes, hasta evocarnos un sentimiento. No digo cuál de estas dos cosas es más importante, porque no podría saberlo.

miércoles, 16 de noviembre de 2011

• ¿Qué cualidades deseamos que tengan las personas del futuro?


A la hora de hacer esta reflexión, se nos plantea que contemplemos tres dimensiones distintas: el cuerpo, el espíritu, y los conocimientos relativos al desenvolverse en sociedad y la transmisión de los deberes. Así pues, tratamos de buscar los adjetivos que queremos que ilustren a los individuos que conformen dicha sociedad hipotética. Que tengan como estándar a seguir el derecho y propia responsabilidad de su salud, con ganas de trascender a su propio contexto espacial y temporal, y capaces de desenvolverse de forma práctica y desenvuelta con sus iguales. A mis ojos, creo que tratando de sintetizar lo máximo posible, pero a la vez contemplando unos parámetros dentro de lo realista, dichas cualidades que les podríamos desear serían el civismo y la sensibilidad. El ser cívico, que destila las capacidades necesarias para una óptima convivencia y crecimiento interpersonal dentro de un colectivo, y el ser sensible, que le ayuda a captar y a buscar los estímulos necesarios a desarrollarse en busca de algo más allá que lo que es correcto o incorrecto de forma mecánica.

Porque, generalizando, para que la sociedad sea estable lo han de ser las personas que la forman, y viceversa.

miércoles, 26 de octubre de 2011

Sobre la motivación


Sopesando qué es aquello que importa en el aula, tratamos de descubrirlo a través de la práctica que nos plantea aquellas profesiones que serían imprescindibles para que la sociedad siguiera adelante. Parece que la figura del artista quedase rezagada, que sea prescindible para que el progreso se abra camino, y este tipo de conclusiones van a aparecer repetidamente en la vida del artista, van a tratar de minar su camino, que ya es bastante difícil de por sí. Se ha de cultivar y de resaltar la motivación del alumno que se encuentra en esta situación, y esa capacidad es la que marca la diferencia entre quien logra abrirse paso y quien no. El artista tiene su lugar en la sociedad, y precisamente porque no todo el mundo esté de acuerdo con eso, necesita mayor motivación: porque no sólo ha de buscárselo, sino porque él mismo ha de crearlo.

Las expectativas que se le plantean a los alumnos


El efecto Pigmalión. El mito, que queda adaptado en distintas obras y películas, desde “My Fair Lady”, “La Cenicienta”, “Vértigo” o “Jennie”, hasta “Pretty Woman”, tiene también su reflejo psicológico en distintos ámbitos, como el social, laboral, y al que nosotros nos concierne, el escolar.
A continuación, incluyo la descripción.

miércoles, 19 de octubre de 2011

Presentaciones públicas



Se ha de tomar conciencia de lo importante que es, ya se sea profesor o no, el saber hacer una exposición o presentación en público. Trabajar las aptitudes relativas a este tema, conocerlas y entrenarlas es una labor que nos facilitará mucho nuestro trabajo, hasta el punto de llegar a ser primordial. Hay que contemplar los siguientes elementos:
La comunicación no verbal. El libro de Flora Davis ilustra muy bien a lo que nos referimos. Incluye todo lo que tiene que ver con el cuerpo: la indumentaria, el lugar que se ocupa, la mirada, etc.
La dicción. Distintas características de la voz y del discurso oral, como la modulación, su proyección, la velocidad, la adecuación de vocabulario. Saber utilizar recursos como el silencio y el humor nos da puntos a nuestro favor.
La organización del discurso. Segmentarlo y distribuirlo correctamente en tres partes: una presentación, el desarrollo del tema en cuestión y tras un resumir o concluir, una despedida.

Yo he presentado el libro que estoy leyendo actualmente: “El oficio de vivir”, de Cesare Pavese.